Avanzan planes de infraestructura que atraviesan la geoubicación samaria en el contexto global, siempre ha sido igual, desde el arribo de navegantes europeos y su posterior asentamiento en la bahia samaria como una estación para acumular pertrechos del avance al interior del continente, hacia el sur.

En la puerta de la celebración de los 500 años, la historia se repite con otros actores y la estrategia esbozada en el párrafo anterior reproduce las condiciones descritas en el panorama local y regional en forma de políticas públicas que expiden licencias ambientales o toman decisiones que cambian la vida de los pueblos transformando su paisaje.

El debate actual se da en Santa Marta por el plan de renovación paisajística con la intervención del separador en la Avenida del Libertador para instalar luminarias de mayor eficiencia energética y de igual manera se procede en la Avenida del Rio, donde los residentes han sentido con más fuerza esta arremetida contra los árboles, que de paso son el mejor decorado natural de esta.

Pero en las avenidas el principal problema no es la falta de iluminación sino la falta de movilidad y esta se ha afectado en la avenida del libertador pues se cerraron los pasos y cruces sin considerar los retornos necesarios antes de cerrar los cruces a la izquierda. El transporte público se encarga de introducir el desorden acompañado por el comportamiento de los motociclistas -no es el objeto de esta nota- el debate se da por la poda acelerada de árboles cuya sombra hacía placentera la circulación  por esas vias.

Nadie se opone al retiro de un árbol enfermo o que signifique un peligro, pero no todos lo están ni ameritan su reemplazo inmediato en aras de una iluminación que de por sí no mejora la movilidad.

Es irónico escuchar la propuesta del ministro Gabriel Vallejo sobre lo verde que seremos cuando el paisaje no se interviene desde una perspectiva más convincente o para utilizar una premisa del presidente Santos «Que en Colombia no se liciten proyectos hasta que no estén bien estructurados» para evitar sobrecostos y futuras lágrimas. El comentario se refiere a la escasa visión que caracterizó en el pasado la proyección miope e inmediata, cuando no se pensaba en grande, esto lo mencionó el pasado 7 de dicembre en la inauguración del puerto Brisa.

¿Qué tan verdes queremos ser?

Siguiendo la lógica de implementación de políticas nacionales definidas como «verdes», vale la pena divulgar lo que el Ministerio del Ambiente en la propia voz del ministro Gabriel Vallejo López dice al respecto. De allí deducir el marco legal de lo verde en nuestras vías, nacionales, regionales y distritales es un ejercicio de entendimiento personal.

No debería existir fricción de jurisdicciones pero existe. En el distrito la actuación del DADMA deja bastante que desear para la percepción ciudadana, en el caso regional CORPAMAG tampoco es que tenga la credibilidad y logre penetrar en el imaginario colectivo como una entidad protectora real del ambiente. Tenemos también la jurisdicción de Parques Nacionales, de esos que nos rodean como el Tairona y La sierra Nevada; adicionalmente la DIMAR reglamenta en la línea costera.

Ello permite inmaginar las negociaciones y sobre todo la mecánica jurídica del proceder de cada uno para no pisar territorios de otros feudos.

La manera cómo se jerarquizan unas a otras, sus jurisdicciones y su rol como entes reguladores en lo que debería tener una coherencia traducida en material de enseñanza desde los programas del jardín de infantes hasta los programas universitarios por lo menos; de allí en adelante es cultura ciudadana la que tampoco ha logrado su nicho en este coro de voces que ya suena desde escenarios internacionales con el protagonismo que comienza con el anuncio en el foro de Rio de Janeiro cuando se presentó el Parque del Chibiriquete, su posterior ampliación y el proyecto que gestado desde el conocimiento antropólogico  se mostrará en Paris en diciembre de este año.

Lo anterior es necesario para entender el valor de la tierra -no solo para el propietario ancestral o la casta heredera de los tiempos de las gestas independentistas- ahora son intereses globales que dictan políticas, precisamente de infraestructura de comunicación perfectamente estudiadas por la academia en una apasionante cátedra de la Universidad Nacional, la Cátedra Manuel Ancisar, que toma el nombre del creador de ese gran centro universitario. En esta cátedra se examinan las macrotendencias futuras y la de la communicación se realizó en el año 2001; de allí nacieron los proyectos comunicativos de la Universidad nacional como el visionario UN PERIÓDICO que se entregaba con el diário El Tiempo, nació también la emisora universitaria  que marcó la diferencia con el resto de emisoras disponibles en el espectro radioeléctrico: UN Radio.

En dicho escenario se examinaron  las connotaciones de «comunicación» como rutas creadoras, cual vasos comunicantes, de flujos de intercambios naturales, expansiones, diversificaciones; de rutas y surcos en los paisajes. De la transferencia de datos, ideas e intercambios de energía.

No carecemos de la visión de futuro, por el contrario la malicia y desconfianza natural nos da un olfato de las consecuencias futuras de nuestras acciones y emprendimientos.

Esto es prehistoria para los comunicadores actuales, pero indispensable para una comprensión integral de los fenómenos que las transformaciones urbanas y sus redes de interconexión requieren en la medida que la economía de pequeñas regiones se integra con mercados mayores.

Es un reto de la academia ser considerada parte de la formulación de proyectos, debe aterrizarlos para conciliar intereses pero de una manera inteligente, esto es participativa e integrada a los avances en procesos democráticos que den voz real a sectores populares por conductos ofiales y reconocidos constitucionalmente.

Juntas de acción comunal, ediles, veedores, consultas con comunidades, etc. Es el punto de quiebre y el motor de un inconformismo generalizado por la manera en la que avanzan los planes macro sobre los intereses de la gente en las regiones.

Los cambios en Santa Marta se están notando y se dan en todos los frentes con un impacto que apenas imaginamos y es cierto que la actual administración tiene argumentos para implementar sus realizaciones, pero comenzar borrando lo verde en la ciudad no ha sido lo más acertado.

RESPUESTA CIUDADANA

Nota de última hora: Asistieron cerca de un centenar de ciclistas que salieron de Taminaka…

ConvocaVerde