La reciente andanada de artículos en la prensa nacional sobre la Ciénaga Grande de Santa Marta, interpreta un sentimiento de falta de control sobre un área en la que cabe casi dos veces el departamente del Atlántico. Pocos funcionarios ante el tamaño del área y responsabilidad específica en funciones de conservación de los caños -no de vigilancia policiva u otro control- sino de regeneración de la zona de maglares  lo que se ha conseguido gracias a la sobretasa en el peaje.

Los fondos del estado en la inversión inicial para el gigantesco proyecto de la ciénaga, no alcanzaron para dar la continuidad deseada al ambicioso programa de recuperación del humedal más grande que tiene Colombia.

La capacidad normativa y sancionatoria de la entidad

Corpamag ha expedido una resolución, la 770 con fecha del 30 de marzo con «medidas administrativas de caracter preventivo para el ingreso de maquinaria pesada a las áreas protegidas nacionales, regionales y ecosistemas estratégicos de importancia ecológica del departamento del magdalena» Retroexcavadoras, buldoseres y similares; esto facilitará la movilización y sobre todo permitirá que los controles en vias sean parte de la cadena de protección.

Los rellenos de áreas, y obras de taponamiento de caños no se hacen a punta de pico y pala; entró maquinaria pesada que no tenía el permiso respectivo y este mecanismo propuesto en la citada Resolución 770 es la herramienta de control; el Dr Cabrera espera que otras Corporaciones Regionales adopten también en coordinación con los entes y autoridades respectivos su implementación. Un sistema de geolocalización de estas permitirá controlar su presencia y respectivo permiso ambiental.

Quedó muy claro también que las autoridaes actuan cuando hay denuncias concretas y los protoclos de acciones posteriores como el decomiso de maquinaria o la imposición de sanciones con la debida reparación de los daños generados.

El problema es tan grande como la Ciénaga

La complejidad normativa actual enreda en intrincadas telarañas administrativas, jurídicas y sobre todo de competencias entre entidades que se solapan y difuminan fronteras de jurisdicciones, principalmente responsabilidades y en estas la cadena es larga.

Una rueda de prensa dividida en dos hemisferios; periodistas de todos los medios en uno y en la otra el equipo liderado por el director de la corporación, Orlando Cabrera y a su lado el subdirector Alfredo Martínez, con la presencia de un representante de Invemar y los funcionarios de Corpamag de jurídica, contrataciones, técnica y demás para responder cualquier inquietud lanzada desde el terreno de la prensa.

El problema pasa por la necesaria coordinación en labores de recuperación del río magdalena que es el que aporta el caudal afluente del humedal Ramsar y de esa manera se solapan los problemas que vistos en plural constituyen un complejo mecanismo de piezas para la acción. Las responsabilidades se diluyen entre jurusdicciones mientras el deterioro ambiental avanza en el planeta.

Este rompecabezas va en contravía del sentido común que indicaría, tal como reza el compromiso del ministerio del Ambiente y Desarrollo  ( MADS ) y lo reafirma en cada nuevo comunicado: «Crecimiento verde es una necesidad para Colombia» al explicar  los proyectos contemplados dentro de la estrategia de Crecimiento Verde, incluida en el proyecto de Plan Nacional de Desarrollo (PND), y que se constituye en la Política Pública ambiental del país.

La necesidad de coordinar acciones para que el engranaje funcione es el campo fangozo donde se hunde cualquier intención por buena que sea, o se impone por presión internacional.  Reafirmado en varios acuerdos pero que a la hora de la verdad no marchan como relojito suizo que debería ser la forma de operar para garantizar ecosistemas.

CORPAMAG

Corpamag2_770

A la hora de revisar metas y cumplimiento de Corpamag y cuya acción ejecuta un presupuesto para la recuperación y mantenimiento de caños -es su responsabilidad, recalcó Cabrera, las cifras son elocuentes: 75% de las metas propuestas para recuperar la zona de manglar por considerar su detrimento un daño irreparable, se han cumplido y las proyecciones hasta mas allá del año 2036 están dentro de lo previsto.

La acción de particulares en sus propiedades dentro de la delicada zona es el nudo gordiano para la aplicación de cualquier normativa de control ya que se superponen jurisdicciones de municipios y su normativa de usos de suelo entre otros actores mencionados en la rueda de prensa.

El problema real de los pescadores en las poblaciones lacustres, sus condiciones de saneamiento básico y la garantía de su permanencia en un entorno ambiental ejerciendo la pesca como principal actividad es lo que está en juego por la indudable reducción de ejemplares para la captura de subsistencia y la venta de los excedentes.

A este respecto el MADS, el Plan Nacional de Desarrollo (PND) permitirá invertir 15.6 billones de pesos en  proyectos que desarrollarán  la política ambiental del próximo cuatrienio en Colombia.

La salud de la ciénaga

Se han disparado las alertas pero la respuesta, como acción integral del estado es la que no queda clara: Con el esquema actual hace falta una capacitada POLICIA JUDICIAL AMBIENTAL que garantice el cumplimiento de normativas estrictas, un compromiso empresarial en los desarrollos y una cultura de la conservación que comienza en los programas de educación con un tono «verde» como la visión propuesta.

Las acciones realizadas coordinadamente con Parques Nacionales y autoridades de control han sido un viacrucis Kafkiano que se resuelve en tribunales y actas de protocolos antes de imponer sanciones a particulares pues se debe saber quiénes son los propietarios particulares que han secado una zona de humedales para destinación agrícola.

Los trabajos irregulares se han paralizado, la maquinaria se detuvo pero se siente que los correctivos judiciales se tomarán su tiempo; ya aparecerá la llave que abra la puerta de la conservación como visión integral y que permanece encerrada en el baul de las buenas intenciones.

RELATIVO

Ver: UN Periódico Impreso No. 169 ago. 10 de 2013