Video-denuncia sobre las consecuencias en el acelerado trabajo de la vía a Minca que ha traumatizado no solo a la población sino a los barrios en su vía.

Pero es la copa que derrama la situación creada con la obra que debería darle una proyección ambiental al futuro de Santa Marta y está logrando todo lo contrario: Generar un  caos urbanístico en una ciudad con problemas de sobrepoblación y lamentablemente la contienda política que nos envuelve no da la talla que exige el manejo responsable de los retos que se constituyen en acciones urgentes para corregir un abandono y designio que casi como karma debemos soportar los samarios  al ver obras suntuosas, megaproyectos aterrizando en la zona y ninguna inversión del estado para estabilizar socialmente una región que está en el centro de los intereses de todos, en la mira de inversionistas y con una clase política caracterizada por el manejo electorero que es el mal del país.

Ahora se entiende la frase con la que se pretende vender turísticamente a la ciudad «La magia de tenerlo todo» y por lo menos sus problemas resumen lo que es la falta de planeación y ejecución coherente en Colombia.

Puntualmente la video-denuncia realizada por un colectivo residente en el paradiasíaco corregimiento es la evidencia y el punto por el cual sale la denuncia pública  pero las consecuencias por el traumatismo causado a todos los moradores de los barrios sobre la via que mínimo deben soportar al menos dos veces al día interminables colas por trancones, accidentes por el tráfico pesado propio de la construcción. -En dos oportunidades recientes, el transporte de gruas, retroexcavadoras realizado en cama-bajas se llevan el cableado electrico ocasionando apagones en la zona y verdaderos nudos al desviar por el 11 de noviembre y El Yucal que tienen calles irregulares, angostas y sin pavimento; son más bien trochas vecinales emparentadas con el urbanismo pero con gran número de nuevos residentes-.

Actualmente se adelanta la construcción de otro proyecto que traerá una cantidad de nuevos vecinos y realizado por la constructora Bolivar, así como otros nuevos proyectos de vivienda al punto que una nueva ciudad dentro de la ciudad se ha insertado sin una regulación apropiada en donde se deben mover una gran cantidad de estudiastes diáriamente, a pie y sin zonas peatonales previstas -realmente no se ve dónde se podrían establecer sin reducir el de por sí angosto ancho de la vía, con solo dos carriles- cuando se había hablado de doble calzada y separador central. (Para todo hay normas en INVIAS) Pero lo que vemos en La Vía a Minca es la ausencia de todas ellas.

Es sabido que en la zona se construyó el proyecto bandera de vivienda gratis «Ciudad Equidad» y que irónicamente es la bandera de acción social del actual gobierno y el eje del discurso de la administración distrital, que ahi sí hace presencia pero no coordinando con los moradores de la zona acciones para el manejo de los traumatismos de una obra como la de Vía a Minca. Tampoco se entiende una zona crítica con tal densidad de población sin una ruta alterna de acceso y salido en caso de emergencia en la zona.

Las acciones requeridas entre otras son presencia permanente de la Policía Vial en la zona para el control del tráfico a un solo  carril y a veces medio. Los monumentales trancones han comprometido atascamientos desde el anillo intercambiador en la zona con mayor tráfico en la ciudad y con el peor diseño de vial.

Foto INVIAS

La urgencia de esta vía y el desarrollo de la obra ha evidenciado la falta de coordinación entre contratistas que después de haber hecho un compactamiento inicial con lo que suponemos es una capa de inicial de pavimento fue nuevamente destrozado para enterrar tuberías, hacer unos caños para desalojo de aguas lluvias y últimamente para tuberías de gas.

Así como los moradores de Minca muestran los daños ambientales, la sociedad civil no tiene ni siquiera un ente al que interponer una queja por los inmensos daños en su diário vivir, el deterioro de sus vehículos y la tierra que los pulmones de los residentes hemos tenido que tragar.

En la obra no ve un diseño de ingienería que contemple vías peatonales, ciclovías ni puentes peatonales para cruce seguro ya que en la zona está el Megacolegio y dos colegios más.

Una obra que debería haber significado progreso y mejora en la calidad de vida de la zona se ha constituído en en una agresión más al ecosistema samario que tiene que hacer un alto en su loca carrera de explotación de recursos turísticos para satisfacer una demanda internacional de paisajes exóticos  pero a costa del deterioro de su habitat.