«Manchas al silencio» de Hubert Guardiola en Casa Don Pepe

Exposición del pintor samario Hubert Guardiola en el Centro Histórico, en una casa tradicional restaurada y hoy convertida en Hotel Boutique, Casa Don Pepe, evoca el poder que se concentró en la Santa Marta circunscrita a unas pocas cuadrículas donde residían las primeras familias que conformaron la actual capital del Magdalena.

El trabajo de Hubert en acuarela -el más conocido- evoca una visión que reconstruye las condiciones en las que se fue gestando un centro urbano de una posición estratégica para el nuevo mundo conquistado por la expansión española desde los años 1500.

Cada una de sus esquinas permite imaginar cómo era el adentro/afuera de esos lugares: Familias acomodadas y afuera niños jugando con los charcos que se formaban en épocas de lluvia, prácticamente se pueden ver las figuras con sus ropajes y actitudes rumbo a misa o al mercado. Desde allí se configuró el uso de lo público.

Hubert Guardiola Foto @agendasamaria

Manchas al silencio

Debe provocar una reflexión el título de esta exposición del enigmático y consolidado maestro de la pintura que como todos en su gremio está añorando espacios y no solo físicos, porque estos existen, espacios de acción de la cultura conectados al diálogo de construcción de ciudad, de región de país…

Él tiene un prestigio ganado entre los acuarelistas del globo, recononocido por todas las galerías y espacios de exhibición hasta hace muy poco tiempo se desempeño como docente en una prestigiosa institución educativa de su ciudad. Ahora ocupa su espacio como artista reconocido con la modestia que lo caracteríza: deberá vivir exclusivamente de la demanda de arte que se está generando principalmente entre los nuevos propietarios de inmuebles en una Santa Marta que ocupan y disfrutan pero sin conocer su historia. Hubert ahora la pone para generar ese amor por el nuevo destino y nos complace que sea él el portador de esa dignidad.

Hubert al lado de otros importantes artistas locales y del departamento están en el sueño que se forja actualmente en el Centro Cultural del Magdalena, una respuesta a ese anhelo que por la fuerza de su propuesta obliga a la dirigencia local a tomarse en serio la cultura, es un ejemplo nacional de la gestión aislada de artistas y empresarios de las Industrias Culturales que ya generan riqueza y se posicionan con un sentido en el arte caribe y su influencia nacional.