MAC

¿Desaparece o se consolida una cultura?
Dificil concluir sobre ello ya que diluída en el diseño de muchos productos que han permeado nuestra cotidianidad hasta el punto de hacer parte de nuestros utensilios a cargar en el bolsillo como llaves, documentos, libretas de apuntes y fotos de los seres queridos.

En lo profesional y en el área específica de las comunicaciones, los productos tecnológicos forman parte del equipo a portar como cámaras digitales -de fotografía y video-, grabadoras, agendas de trabajo y similares.  En nuestra cultura del caribe colombiano lo que se echa en una mochila como el libro que leemos en el momento…

Todo ello cabe en un dispositivo portatil, son herramientas de trabajo de una generación que conoció en el 2001 el símbolo del individualismo con el iPod, donde se transportaba toda la música, las imágenes de una identidad propia y «segura» –acababan de atacar los símbolos de la hegemonía planetaria del imperio norteamericano– lo único que quedaba como razón de existir es lo próximo como la familia, el círculo de amistades y relaciones, la profesión y actividad de cada uno, base de subsistencia individual en un cada vez más confuso panorama laboral.

La tecnología y su control personal por medio de equipos para comunicarse, crear, diseñar y expresarse ya era una realidad y ello tenía una marca: «el sello Steve Jobs» que se ponía en el primer lugar de los deseos de las personas por encima de ideologías, creencias y profesiones; a todos servía por igual.

En nuestro medio destacamos cómo esta visión de cultura digital ya forma parte del discurso académico de todas las universidades de vanguardia y allí destacamos un aporte de un profesional que desde la CUN y Espacios Alternativos hablan ya ese lenguaje.