Fotografía y espacio público

Película Fuji PROVIA ISO 50 Objetivo 17mm -Filtro polarizador- y concepto de contraste extremo.
Al digitalizar las imagenes en pleno siglo XXI -con sistemas artesanales pero no por ello menos exigentes- recibimos un mensaje del pasado:

Imágenes digitalizadas de películas fotográficas de los años 80 y 90: transparecias que registran colores, espacios y formas urbanas samarias.  Esta vista de la Gobernación nos habla de palmeras, de cielo azul y de formas y espacios límpios, muy limpios.

Fotografía ©Agenda Samaria

Imágenes de los años 80 y 90 la ciudad tenía personalidad y eso se ve en las fotos de época, imágenes digitalizas de transparecias tomadas con el ánimo de registrar los colores, el espacio y las formas urbanas samarias.

Comenzaba el auge del turismo nacional ya constante en busca del azul del mar, de la brisa y de esa temperatura vital con alta radiación solar.

LamarinaWeb
La casa del general Campo Serrano, hoy sede de La DIMAR y espacio de La Marina. Combinación de estilos y nodo clave del actual concepto urbanístico enfocado en recepción de flujos turísticos.

La actual Marina de Santa Marta -en contraste con la imagen digitalizada- muestra una actividad inusitada y le ha apostado a crear una oferta de servicios con calidad para un creciente flujo de turistas internacionales pero también fue una estrategia de defensa ante la amenaza de la erosión a una serie de edificaciones emblemáticas como El Club Santa Marta y actualmente altos edificios en el sector urbano de mayor valor en el Centro Histórico y con bahía propia.

Lo más diciente de la imagen es la reja del primer plano, hoy los sectores populares lo perciben como un muro invisible que se derrumbará cuando la gran masa de público de todos los estratos socio económicos haga un mejor uso de estos nuevos espacios y los inversionistas se sumen en una cruzada de formación de públicos que integre a lo local, es la única manera de generar pertenencia.

Se ha reducido la playa de la ciudad pero más al sur, donde se encuentra la sede del batallón y también el recuerdo del Fuerte de San Fernando que debe ser parte de un circuíto turístico de libre acceso. Antes se deberá hablar de restauración de este.  Un panorama de espacio y utilización urbanística que forma parte de la ciudad pero actualmente en espacio restringido.

El Centro Histórico

BIBLIOTECA
Menos carros, menos gente; más espacio vital para todos -parque de Bolivar años 80-90 La saturación de las películas FUJI marcaban el contraste.

Actualmente la población se incrementa a tasas desbordadas y con ello el espacio vital de cada uno se reduce, esto trajo una presión que nos ha vuelto agresivos en la competencia por ellos.

Las administraciones locales permanecieron ajenas a la realidad y no se habló de ordenamiento ni mucho menos de cultura ciudadana. O se habló pero no con la suficiente fuerza y convicción de acción en esa dirección.

¿Tratamos de conservar la limpieza del entorno?
Espacios generosos -para el observador-el fotógrafo disfruta registrando las in-coherencias o sus claves de movilidad y percibe en nuestra ciudad actual, la costumbre del libre desplazamiento, sin obstáculos, la apropiación del espacio, a veces sin consideración de respeto por el derecho al espacio ajeno. Lo notamos en las filas -o colas- la falta de disciplina para conservar el orden.

El foráneo termina acostumbrándose y de qué manera: cuando conduce por las apretadas vías se contagia del desespero y termina pegado del pito. Se contagió de la costumbre, se incorpora a la cultura del ruido, es la vida alegre y dicharachera y no se debe sufrir demasiado por ello y mucho menos en fiestas de carnaval o en la próxima Fiesta del Mar.

Puede ser un rezago incrustado en esa libertad de haber gozado sin saberlo de un lugar con espacios generosos que durante mucho tiempo se utilizó sin afanes, con la facilidad de estacionar el vehículo en cualquier parte -parquear en cualquier lado, se dice aquí- A veces se lleva a extremos y hasta los semáforos molestan; la ciudad no los necesita-ba.

PasoCumbi_Web

Las actividades en la playa de El Rodadero siempre han sido una forma de sustento para gran cantidad de personas, mientras el flujo no se desbordara, lo que allí sucedía tenía ese caracter folclórico y espontáneo que ayudó a crear un estilo de vaciones con un concepto propio, y se logró, pero desde el comienzo se presentó el conflicto entre residentes permanente y temporales, estos venían siempre en plan de ruido y extroversión; a ese respecto ya conocemos los correctivos aplicados a fines del 2015.

La densidad de ocupación no solo se ha desbordado sino que se extendió al vecino corregimiento de Gaira y generó de paso una solución-problema: Solución para un alojamiento a precios cómodos y problema para la Hotelería y se comenzó a unir los vocablos PARA-HOTELERÍA. Hoy cuando se intentan correctivos, su implantación tiene mayor resistencia.

RaspaOweb

En esta imagen es patético el cambio en el comportamiento de los bañistas; hoy no arrojan tantos papeles ni basuras, pero hoy son más y hay mayor cantidad de empaques y productos desechables y toneladas de vasitos de icopor cuyo destino final es el mar.

Agenda Samaria
Realizador radial, inmerso en la cultura digital y apasionado fotógrafo. Entrevistas y contexto en Agenda Samaria; lo que en ellas se trata refleja particular interés en el desenvolvimiento de las actividades culturales en la ciudad y en la región caribe. Bienvenido!

Comenta y comparte en redes: es el comienzo del diálogo.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: