COP 21 Triunfo o fracaso de la retórica de la esperanza

Colombia lleva a la Cop 21 mucho más que la taquillera cinta, pero debemos recordar que la experiencia visual de la película tiene su «magia» y cualquier acercamiento a la experiencia directa impacta más que una estructurada conferencia…

Colombia Magia Salvaje llegó a España con más de 1.300 personas que asistieron al emblemático Teatro de la Gran Vía madrileña, para la presentación de este documental.
La Película Colombia Magia Salvaje, que muestra la majestuosidad y la belleza de la biodiversidad colombiana, fue bien recibida por los espectadores que la pudieron apreciar en el Teatro Capitol y en la calle Gran Vía, donde los transeúntes pudieron observarla en pantallas gigantes.
El Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Gabriel Vallejo López, quien hizo la presentación del documental, dijo que “hace parte de la campaña de educación ambiental que ha permitido proyectar la película en más de 700 municipios de Colombia, superar la cifra de 2 millones 500 mil espectadores en salas de cine del país y ahora llevarla a 5 países”.

La cita en París

Colombia lleva a la Cop 21 mucho más que la taquillera cinta, pero debemos recordar que la experiencia visual de la película tiene su «magia» y cualquier acercamiento a la experiencia directa impacta más que una estructurada conferencia, o por lo menos permite una precepción de experiencia más emotiva.

Los acercamientos empresariales y el interés en la sostenibilidad ofrecidos son una buena oportunidad de acuerdos comerciales, intercambios de tecnología, etc.

Como evento por allí pasan todos los involucrados en desarrollos sostenibles y ahí está la oportunidad para reunirse. Es un clima esfervescente en ideas y entusiasmo, lleno de retos para los idealistas y prueba de fuego para los negociantes. Ello garantiza que tanto conocimiento reunido con la misión de asumir el futuro con responsabilidad debe producir un avance, no un retroceso.

Se espera que las conversaciones sean un gran clamor, un foro denuncia -otro- para señalar causas más de fondo y que afectan a la población marginada del planeta, por ello la espectativa puesta en Paris, es más esperanza y dicen que la fe mueve montañas, más bien el entusiasmo y podría manifestarse con fuerza una opción diferente para encontrar acuerdos en tiempo y territorio reales.

Una línea de acción como política que garantice conservación pero permita explotaciones comerciales controladas como el sector de viajes que busca aire límpio, alimentos naturales y amor por la tierra, producto de su contacto con ella y las relaciones que parten de esta cadena de producción que surge de la visión amerindia y son cadenas de sostenibilidad nacidas de la relación con la disponibilidad de los productos primarios y el cuidado a mantener sano ese alimento.

Los aplicación rápida de los acuerdos que deben ser pactos, plazos, asesoría e implementación, necesitan materializarse y la sabiduría amerindia se caracterizan por la metodología que demuestra cómo la supervivencia depende de un equilibrio, de unas razones de respeto a la naturaleza que nos provee de todo lo que necesitamos y no le prodigamos el mínimo esfuerzo en colaborar, no solo no destruyendo el planeta, sino incorporando modelos de relaciones respetuosos con la tierra, con los animales y principalmente con el género humano  y la práctica de un sentido de vida sin conflictos, que permite imaginar formas de participación para experiencias profundas del ser. Eso es lo que muestra la visión indígena y que según ellos y razón no les falta, deben ahora corregir los errores del hermanito menor. Se consideran guardianes de la tierra

Antecedentes

Ningún ser medianamente cuerdo podría esperar un fracaso en los diálogos-negociación que buscan establecer acuerdos para la reducción de las emisiones de CO 2, la lógica planetaria espera soluciones en el marco de los acuerdos a los que se llegue en Paris, incluídas las reacciones populares reprimidas por la autoridad y que son termómetro anticipado de los resultados, pues reflejan un descontento que una Cumbre climática debe darle un canal de expresión. Es el reto para los medios que deben reflejar tanto lo que pasa dentro como fuera del recinto de negociación.

Las cumbres son el escenario donde llegan todas las voces con problemáticas locales a un escenario mundial; esas que se deberían discutir y arreglar en el terreno si las democracias planetarias entendieran y articularan sus acciones. Todo ello luego de encontrar una solución a la corrupción, que es la peor contaminación en el desarrollo de una civilidad del siglo XXI. La teoría de la eficiencia: cada cual a lo suyo y aportar con lo que se pueda, principalmente conciencia.

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Pablo Viera -viceministro de Ambiente

Esto es un foro de negociadores con paquetes de fórmulas regionales que deben ir con una propuesta, y Colombia ha trabajado duro para ello, la espectativa general, no la de los negociadores, se percibe como lo que no es, algo así como una gran feria para exhibir talentos innovadores que puedan garantizar cifras de contribución para bajar la cifra de emisiones desde sus comunidades.

Se han desplazado delegaciones desde todo el mundo y el cronograma de acciones exige una logística complicada y montones de adrenalina entre los negociadores. Es claro que como Colombia, todos los asistentes se han preparado con sus aportes que en el caso colombiano ha significado un compromiso con los sectores productivos.

Por ejemplo, una campaña de ahorro de energía que se lanzará oficialmente en plena temporada COP 21.

Todos harán lo posible para adherir a ese tan anhelado pacto vinculante y con cartas en la mesa, propuestas completas y debería ello significar que el 12 de diciembre de 2015 cuando se acabe la Cumbre, ya se debe poder presentar un cuadro de cifras que refleje los compromisos sumados.

Y las peticiones de las comunidades, ONG, Fundaciones, Asociaciones de base y colectivos por los derechos a la vida, a las semillas, al agua, a la energía, etc, ¿Qué sucederá con ellos que tendrán sus propios espacios y discusiones? Deberán trabajar en la visibilización de sus proyectos, en fortalecerlos y lograr que se hable de ellos en las tribunas de discusión y en los medios.

Lo irónico del asunto es que todo depende de la suma de los esfuerzos de todos, de cada uno de nosotros para contribuir al ahorro de energía, de agua, de gas y se nos induce a ello por medio de amables campañas y luego con la aplicación de alzas tarifarias sin que medie una negociación con la base o una participación a nivel de escuchar su voz al respecto. Se explican las protestas pese a estar prohibidas en Francia por razones de seguridad que impiden concentraciones en lugares públicos y menos frente al lugar sede del pugilato de poderosos que tienen en sus decisiones la responsabilidad de mitigar efectos catastróficos que ya ese están viendo.

No es fácil hacer una cobertura que tiene tantas audiencias; desde especialistas del clima, industriales innovadores y sinceros portadores de iniciativas lógicas y conectadas con lo local para solucionar problemas de abastecimiento alimenticio que dependen de ambientes saludables y manejados con la «economía de la conciencia» -término que viene de la cultura Kogui de la Sierra Nevada de Santa Marta que intenta mostrar al mundo un modelo siostenible practicado ancestralmente y que funcionó durante miles de años.

Con la velocidad que el poblamiento se ha desbordado -en sólo nuestra ciudad se incrementó entre los dos censos al medio millón de habitantes, de los cuales más de doscientos mil son desplazados de la violencia. Estos se han insertado ya en la economía informal, han generado nuevos asentamientos y modelos de ciudad. Se ha variado hasta el predominio del clásico acento samario que ya comparte cuota con acentos variados colombianos y hasta extranjeros, el paisaje sonoro cambió, se enriqueció, dirán algunos o se está contaminando más bien hasta diluir su esencia.

Todos, desde visitantes recurrentes propietarios de inmuebles de estratos altos, hoteleros, industriales y ciudadanos del común estamos frente al reto de fuertes racionamientos de agua -ya en Santa Marta lo padecemos- deficiencia del fluído eléctrico, que también hemos padecido, y la saturación de visitantes colapsan espacios disponibles. Se activa la economía -especulativa- de temporada que lentamente se va instalando en los índices de la canasta familiar, parece incrustada en el tejido del recipiente y por más que tratemos de economizar, nunca vuelve a los estados «normales». Si hay turismo todo el año, la tendencia especulativa se vuelve costumbre y no está en relación directa con la calidad ofrecida.

Asi nos afecta lo que se trate y negocie en París, por ello publicamos esta nota ya que todos los medios tratan de mantener informada a la opinión pública mundial sobre lo que allí suceda con el clima.

En El Espectador:

Los asistentes a la Cumbre

RFI ha realizado una excelente cobertura registrando en testimonios sonoros los preparativos, las reuniones previas, que ya muestran tendencias preocupantes pero realistas. Lo que destacamos de esta cobertura es la participación indígena  de nuestros «hermanos mayores» los habitantes de la Sierra Nevada de Santa Marta, no solo indígenas, también científicos comprometidos como es el caso de Franz Caston Flórez, que ha sido destacado en dos reportajes de Radio Francia Internacional

RFI ha seguido el tema de acercamiento de las comunidades amerindias cerca de la mesas de diálogo, como es el caso de la delegación peruana en excente reportaje de Jordi Batallé (Recomendamos verlo hasta el final, las sesiones fotográficas de Jordi son el complemento al pedazo que le hace falta a la radio en estos tiempos de Internet )

Relativo

Scientific American 12 gráficos que todo lo que necesita saber sobre el cambio climático

Radio Nacional de Colombia

La Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP21) tendrá como objetivo definir una trayectoria que garantice un futuro sostenible, limitando el aumento de la temperatura global a menos de 2ºC.

Cobertura especial

Entre cien periodistas, Juan David Escorcia, Productor de Radio Nacional de Colombia, vinculado al programa Colombia Responsable, fue merecedor de una de las becas para asistir a este evento, entregada por las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
El otro lado…

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