El Carnaval samario

El entierro de Joselito escenificado por FUNCARPES genera una reflexión del lenguaje que interpreta las imágenes; para un desprevenido observador, muestra la esencia y calidad humana de la gente que mantiene viva la tradición del carnaval en una representación contemporánea, para los protagonistas de la foto resultó una experiencia divertida, ellos viven el carnaval; el mérito del fotógrafo consiste en hacer el registro gráfico que nos da el pretexto de explorar ambas posibilidades: La muerte de Joselito y la urgencia de recibir cuidados intensivos para resucitarlo fortalecido.

Es la fiesta más vieja que la ciudad, y restaurar su significado como la mayor fortaleza de una incipiente industria cultural rica en contenidos, que la hacen única, competitiva y basada en la alegría natural de su gente, que contagia y enamora.

Se hace el muerto, pero está vivo


El Invitado: Sociólogo Edgar Rey Sining

El Carnaval en Taganga por La Casa del Patrimonio

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AQUELLOS CARNAVALES «ESPLENDOR Y DECADENCIA»

Reflexiones finales- Publicado originalmente en El Diário del Magdalena año 1999

Edgar ReyEdgar Rey Sininig

El Carnaval como se aprecia en el recorrido realizado aparece como fiesta de todos los sectores, cada uno la festeja dentro de su propia lógica y recursos económicos, pero todos gozan. En la ciudad a pesar de su desarrollo la fiesta entró en los últimos 30 años en proceso de decadencia, hasta llegar a hoy, donde el Alcalde niega cualquier aporte económico para que el pueblo se divierta, sin embargo, muchos carnavaleros han realizado esfuerzos para revivir la fiesta: La radio local como “Radio Galeón” montó por varios años su “Caseta Imaginaria”, las otras recordando los temas musicales de carnaval, y transmitiendo los actos de la fiesta, la prensa escrita con su despliegue informativo sobre los eventos centrales y de los barrios populares y corregimientos, los grupos de danzas como “Darmag” que dirige el conocido Ibsen Díaz Viloria, el grupo de danzas del Instituto de Cultura que dirige el profesor y gran coreógrafo Roosvelt González entre otros más.

“El Heraldo” regional convocó a un foro sobre el carnaval en 1995, donde asistieron, entre otros: Juan Gómez Vizcaíno, José Orellano, Agustín Iguarán, Roosvelt González, Liliana de la Hoz, Javier Jiménez, Carlos Miliani, Obeyeido Peña, Carlos Calvano, Emilio Fuentes y quien escribió estos artículos. Se realizó la “Toma de Mamatoco”  con un desfile que salió de la Quinta de San Pedro hasta la plaza de la iglesia de ese corregimiento carnavalero, con disfraces, comparsas y danzas como la de la “Clínica del Prado”, entre otras. El Instituto de Cultura y ETURSA en 1996 convocarón con mucho éxito un Foro con la participación, como ponentes, de Guillermo Henríquez de Ciénaga; Mirta Buelvas de Barranquilla y el autor de esta columna y de muchos samarios interesados en el tema; además hubo un taller de máscaras de carnaval; concurso de Letanías que ganó la señora Sarita Acosta de Cortés, una noche de tambora, concurso de pintura y otros eventos; para 1997 no se encontró apoyo y los actos en el Instituto fueron débiles. Sin embargo, para  1998 el Instituto en cabeza de doña Rosalía Solano y un equipo que la apoyó organizó el evento “Por el Rescate del Carnaval Samario”, con conferencias, concurso de pintura, letanías, máscara y un gran cumbión.

Pero hay una pregunta en el tintero y tal vez con pocas respuestas: ¿Por qué los samarios tienen el comportamiento agresivo, anárquico, vandálico que aparece en los actos masivos, como los desfiles, que se organizan en la temporada carnavalera?. Intentemos unas razones y posible explicación. Aunque los sicólogos tendrían que decir más que nosotros los sociólogos. Valga aclarar que una cosa es el desfile y otra  el Carnaval como tal, que a la postre su espacio es toda la ciudad.

Razones objetivas: Nunca se cumple lo programado, no se conoce el recorrido y se especula sobre el mismo, se anuncia una hora y a lo sumo el desfile se inicia con dos o más horas de retraso. Esto produce angustia, desesperación, la gente se molesta y se vuelve agresiva por la mamadera de gallo. Mientras espera –casi siempre con toda la familia- aparecen pandillas, sin control alguno, de niños, jóvenes y adultos en bicicletas y motos produciendo estragos, pánico, es decir, creando un “miedo ambiente” entre los asistentes. A ello se suma que muchos “pantalleros” aparecen con sus carros por bocacalles por donde no se debe pasar y lo hacen a la fuerza, sin importar lo que ocurra. En el lugar por donde debe pasar la procesión de carnavaleros no existe ningún tipo de control policivo, situación que se origina porque en esos días los agentes se los llevan para Barranquilla, y a los auxiliares o a los pocos que quedan no “les para bola” nadie, no se ordena el espacio delimitándolo con soga o cabuya u otro instrumento que utiliza la policía para estos eventos, a menos que también se los lleven para Barranquilla.

Razones subjetivas: Por naturaleza o mejor por definición el carnaval significa desorden dentro del orden, es el caos organizado, porque no hay actores por un lado y espectadores por el otro, todos somos actores-espectadores, porque es el tiempo mítico, tiempo de sueño, tiempo mágico, pausa para el ocio creativo, para la lúdica, tiempo de amnistía social e inclusive de subversión de lo social, tiempo donde la cronología se pierde en el bullicio y el pasado retorna, por eso todos los años vuelve a nacer para morir, y así hasta siempre, es el eterno retorno. Pero cuando todo ello se pierde y aflora en el individuo una actitud agresiva, vandálica, violenta, de muerte, ya no está en el tiempo ni en el espacio creativo de la fiesta, es por el contrario, un hombre enajenado, alienado totalmente, lumpenizado. Podría pensarse que su comportamiento obedece a las “cadenas” de explotación a las que está atado en el capitalismo y las formas de dominación de la clase política de la ciudad, que no le deja otra opción que protagonizar esos hechos en tiempos de “todo vale” y lo aprovecha a sabiendas que tiene 361 de agobio y olvido.

Finalizo invitando a todos a que disfrutemos de este Carnaval de fin de siglo, porque como sentencia un refrán popular: “Más vale samario enmaizenado que cien nadando” y que VIVA EL CARNAVAL DE 1999 y construyamos, a través de un proceso, una ONG para defender la FIESTA POPULAR de la ciudad y hagamos los gobernados lo que no son capaces de hacer los gobernantes.

REFERENCIAS

Carnaval en Alemania DW

BBC: Fiestas VIP en el Carnaval de Rio

RELATIVO

2012 Conferencia del economista samario Alberto Abello Vives titulada:

“Fiesta del Mar; entre el reinado de belleza y la fiesta popular: Una mirada crítica desde Cartagena de Indias por Alberto Abello Vives”